La Fundación Juntos por una Sonrisa ha expresado públicamente su apoyo al mensaje emitido el pasado 31 de enero por la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba, en el que los pastores del país alertan sobre la grave situación social, económica y humana que atraviesa la isla y hacen un llamamiento urgente al diálogo, la responsabilidad y la esperanza.

Desde la Fundación, que acompaña desde hace dos años proyectos sociales y educativos en Cuba, se comparte plenamente la preocupación de la Iglesia cubana ante el aumento de la angustia y la desesperanza del pueblo, especialmente entre los más vulnerables: niños, ancianos, enfermos y familias en situación de extrema dificultad.

“El mensaje de los obispos no es una denuncia política, sino un acto de amor profundo a Cuba y a su gente. Decir con claridad que ‘las cosas no están bien’ es un ejercicio de responsabilidad moral y pastoral”, ha señalado José Manuel, presidente de la Fundación Juntos por una Sonrisa.

La Fundación respalda el llamamiento de la Iglesia a cambiar el rumbo de la situación actual, insistiendo en la necesidad de un clima que favorezca el diálogo sincero, la diplomacia y los cambios estructurales, sociales y económicos que permitan devolver la dignidad y la esperanza al pueblo cubano, evitando cualquier escenario de violencia o enfrentamiento entre hermanos.

Especial preocupación genera la crisis energética y sus consecuencias directas sobre la alimentación y la sanidad, que afectan de manera especialmente dura a los más débiles. En este sentido, la Fundación coincide con los obispos en advertir del riesgo real de un deterioro social mayor si no se actúa con sensatez y responsabilidad.

Asimismo, la Fundación se une a la denuncia de las medidas económicas externas que golpean de forma indiscriminada a la población y resultan éticamente inaceptables, al tiempo que subraya que la dignidad, la libertad y la participación de todos los ciudadanos en la vida del país son condiciones indispensables para una verdadera reconciliación nacional.

“La esperanza no es ingenuidad; es compromiso. Y hoy Cuba necesita gestos valientes que pongan en el centro a las personas y no a los intereses”, ha añadido el presidente de la Fundación.

La Fundación Juntos por una Sonrisa reitera su cercanía a la Iglesia que peregrina en Cuba y su disposición a seguir acompañando, sirviendo y sosteniendo la vida allí donde más se sufre, sumándose a todos los esfuerzos que contribuyan a rebajar tensiones y a construir caminos de encuentro por el bien común.

Bajo la intercesión de la Virgen de la Caridad del Cobre, la Fundación expresa su deseo de que llegue para Cuba la “hora del amor”, un tiempo de paz, justicia y dignidad para todos sus hijos.